La verdad es que había cosas
Que no hacían un puto sentido
Y ahí estaba yo tratando de leer las instrucciones de un shampoo que ya no tenía nada
Y ahí estaba yo bebiendo agua de una botella de plastico con un lago fresco y cristalino en frente
Buscando la manera de meter tres zapatos en una caja naturalmente hecha para dos
Corrigiendo o dejando pasar los cinco dedos que se metieron en la tecla errónea
Y yo pensaba
Qué chingados importa
Si de cualquier forma nada sirve
El grano de arena
Las millones de palabras
Todos los idiomas
El mismo sol y
La misma luna
A la que todos miran con admiración y lloran y cantan
Y el suelo
El mismo suelo que compartimos
Me parece increíble los sueños sean tan distintos
E improbable la manera en que
Uno calla tantas cosas
Para encontrar un mejor lugar donde vomitarlas en conjunto
Nadie nunca me va a leer
Nadie nunca ha de hacerlo
Y pensar
Qué bueno está esto
Nadie ha de sentir el vacío en la noche que te deja llorando hasta la mañana como ya lo he hecho en repetidas ocasiones
Nadie mirará el mismo cielo
Con los mismos ojos
Y sin embargo
Nada nuevo sale bajo esta configuración de espacio tiempo
Todos siempre hemos de estar atados
A la vida y muerte
A la decepción
A la tristeza y al aborrecimiento
Todos siempre hemos de estar confusos en si seguir dando pasos o tomar la decisión difícil de detenernos
Y mirarnos al espejo parcialmente manchado
Escupir un poco en él y limpiarlo con la mano mojada
Todos hemos de ignorar las señales
Y estar seguros
Con las manos en el fuego de poder estar equivocados
Habremos estar tristes por no ser lo que no somos
Insatisfechos por no ser nadie más que nosotros mismos
Ya no sé que tan real sea todo esto
El sabor a carne me da asco y miedo
Sin embargo consumo la sangre de golpe
Como los golpes en el reloj que suenan tic-tac y se pronuncian a las avanzadas horas de la noche cuando mi corazón también con ritmo hace putum tutum putum tutum
Y yo digo que ya se callen ambos y descansen de este martirio
Y los tambores no dejan que uno respire en silencio
Uno siente en su pecho como le estorban las costillas como el peritoneo solo es una bolsa de walmart, como walmart es un asqueroso jode-mercados como
Los árboles son tan distintos y son todo lo mismo
Uno mira las nubes y las deja de ver después de un rato que ya se movieron y solo se renuevan por otras más, uno
Mira los pájaros, mira los peces
Y no los diferencía unos de otros, uno
Piensa que todas las banderas son solo pedazos de tela mal pintadas,
Como los montes, las crestas, los relieves
Como las más grandes hazañas no son distintas a las venideras, y las derrotas no son nada más que otra parte de la misma engrandecida y falsa historia.
Uno sabe
Que las paredes y puentes y bigas y todos los sentires podrían reducirse por consenso a solo unos cuantos
Y que los puntos que forman las imagenes al ser separados unos de otros son indiferenciables
Uno sabe y piensa y dice que
Todo es lo mismo siempre
Todo se repite constantemente hasta que nos demos cuenta que
Los agujeros que tiene el mundo son tan solo ventanas
Que los pozos son elevadores y que las escaleras son trampolines
Uno sabe
Y está seguro de que uno no puede decir tantas cosas
Que nadie lo entenderá por completo y toma el riesgo
Uno decide abrir la boca o las manos o la mente y quedar como un iluso pendejo, uno
Espera en silencio la hora en que el sol vuelve al día y todo se vuelve menos oscuro y decide darse cuenta
Que el cielo toma los mismos colores del día anterior y el anterior a éste y que el cielo tendrá que verse igual cuando la luz se extinga y algo presiona el pecho como asfixiando a uno,
Uno mira sus manos tan tristes y solas aún con el par,
Uno entiende sus imperfecciones
Sabe de los ojos que lo miran y lo desconocen
De la luz que se extingue al fondo de una hoguera
Y las brazas se proclaman indefensas ante el vasto universo donde las chispas se disipan en el recorrido hacia las alturas
Y se convierten en estrellas.