Insomne sonámbulo

A veces cuando escribo piensoQue uno no siempre dice lo que piensaMucho menos lo escribe. A veces cuando escribe uno solo sigue la inercia de la siguiente letra y luego palabra;punto y coma RespirePiense y expreseDigiera todo esto como la comida del díaQue le ha causado acidez y retortijonesCada vez más procesadaUltra procesos y escasoSigue leyendo «Insomne sonámbulo»

Remitente y destinatario

NO DISPONIBLE En la oscuridad no reconozco mi espacioSolo me tomé tres chelas antes de acostarme en un cama ajenaTodas las camas me son ajenas cuando estoy asíY busco desesperadamente terminarlo todoUna réplica sin remitentePero sé que lo leerásDe alguna forma debe llegar a tiAndy me dijoDespués de analizar mis textos yMis explicaciones constantes aSigue leyendo «Remitente y destinatario»

Canto a miau mismo.

Entre espacios que llamas cama
Y gente que llamas gente
Con un sonido dulce
Decides pedir asistencia
Para que te den un poco de atención
Que tanto te hastía
Te levantan los brazos de un ser que te adula en tu mediocridad
En tu rutina de dormir y comer
De contemplar el viento que también es un río

El lenguaje como desecho. Video de YouTube

En la pandemia, el uso desbordado de redes sociales y correo electrónico añadió una brutal acumulación de basura de palabras sobre el bagaje ya existente, cuyos límites aún no dimensionamos. Al morir, nuestra huella de lenguaje se queda en un lugar no-físico, pero incuestionable. ¿Cómo se reflejan estas preocupaciones en la literatura?

Cátedra Extraordinaria Carlos Fuentes de Literatura Hispanoamericana.

Sede
Sala de Conferencias MUAC

La muerte rosa. André Breton

En la luz enloquecida
Mañana engañarás a tu propia juventud
A tu gran juventud luciérnaga
Los ecos solos harán moldes de todos los lugares que existieron
Y en la infinita vegetación transparente
Te pasearás con la celeridad
Que se pide a los animales de los bosques
Acaso te desgranes entre mis despojos
Sin verlos lo mismo que uno se arroja sobre un arma fluctuante
Pero yo perteneceré al vacío semejante a los Peldaños
De una escalera cuyo movimiento se llama muy penoso
Para ti los perfumes desde entonces los perfumes prohibidos
Lo angélico
Bajo el musgo esponjoso y bajo tus pasos que no existen
Mis sueños serán vanos y formales como el rumor de los
párpados del agua en la sombra
Me introduciré en los tuyos para sondear la profundidad
de tus lágrimas
Mis llamadas te dejarán dulcemente vacilante
Y en el tren hecho de tortugas de hielo
No tendrás que tirar de la señal de alarma
Llegarás sola a esta playa perdida
Donde una estrella descenderá sobre tus equipajes de arena