Cuando accedí a la salida tenía dos cosas en mente: la feria para el pinche boleto del estacionamiento y las ganas que tenía tan cabronas de lanzarme al baño.
Para variar la pendeja máquina no aceptaba mi billete así que tuve que ir a Sanborns y comprar lo más barato que hubiera. Rápidamente vi unos curitas y se me ocurrió tendrían un precio módico. —¿¡40 varos!? jaja no mames no, ¿otra cosa tendrán? Perdona es que es para el boleto—me justifiqué con la pobre morrita, ella sonrió apenada y me explicó tendría que hacer la cancelación. —No mames ya, ¿esta caja sirve perdone? ¿Me puede cobrar estos chicles?—.
Tardé un chingo en encontrar el carro por lo engüasado que estaba cuando llegué o quizás por lo norteado que siempre he sido o quizás andaba medio pacheco. Cuando lo encontré y llegué a la salida sudaba del estrés durísimo, o quizás de correr por todos los estacionamiento de galerías, estaba seguro era el tercer piso, había estado muy lleno como en esos días de tráfico cabrón que parece no cabe un alma en la calle, y sin embargo estoy seguro no hay almas en la calle. La estúpida máquina no tomó mi fichita pues me había pasado de tiempo.
Me cagaba figurativamente de hambre y literalmente por llegar al baño de la gasolinera de enfrente. Estacioné el carro y tuve una rabieta. Luego decidí pegarme a un carro que sí hubiera pagado a tiempo para irme detrás.
Súper buen rollo el gasero, nomás vas a orinar ¿verdad? Pásale no hay pedo. Dejé el carro cargando de la verde ya que es la más baraña, pasé y la diarrea salió más rápido que cualquier micción del mismo día. Me lavé bien las manos y he cuidado esta fichita amarilla que me recuerda la resistencia y las trampas que utilizamos los humanos para burlar a la tecnología que como arma de doble filo utilizamos de manera desmedida.
Escrito y probablemente leído desde un dispositivo ‘inteligente’.
Parece algo obvio, pero no lo es. Todas las personas llegamos a la academia por una u otra cosa, y nos quedamos por razones a veces totalmente distintas.
—¿y tú qué haces aquí?
—Pff…, pinche control escolar ¿no? Parece que les pagan por valer verga. Un documento pedorro que necesito para el trabajo ¿y tú?
—Para mi titulación. Es un pedo también.
—Sí, me imagino.
En el salón de clases los compañeros inquietos por saber dos cosas: cuándo terminan las clases y cómo serán evaluados. Muchas personas acuden a la academia buscando el conocimiento validado por un papel expedido, firmado, avalado, sustentado, financiado por trámites burocráticos pendejísimos. Finalmente este papel esperan les de relevancia ante su familia o la sociedad o alguna empresa que les pagará menos de 7 dólares la hora y ninguna o muy pocas prestaciones: sabemos de plano que no tendremos una jubilación, que nuestra vida después de sacar muchos 9 o incluso 10 con profesores barcos, o solo de veras muy malos para enseñar o, bueno al final de cuentas acomodados por amigos suyos de la academia, así tal cual las relaciones que creamos algunos otros en la institución, serán solo el jugo que les exprimamos para hacer (y vender) limonada agria.
A la escuela se va por las conexiones. Es más relevante en un país de amiguismos y poco trabajo. Conocer a alguien que esté o llegue a estar un poco conectado. Chupársela a los profes para conseguir unas migajas de su público o escenario. Quién es tan imbécil para quedarse más de 4 años en una escuela pública o peor tantito privada, quién realmente quiere un profe que te deje leer y reflexionar o que califique con participaciones o asistencias. Mejor alguno que ponga diapositivas o sus clases sean muy libres y no tome asistencias y no deje tareas o nada que leer muy complejo. Que no revise tareas. Que vaya cada que voy y cuando yo no esté no se moleste. Que de examen final me deje una reflexión sobre su curso. Que sus clases sean más que nada a veces ir a hacer una presentación o un proyecto creativo y con eso tener el 80% de la calificación. Eso sí es muy inteligente. Salir al mercado laboral a echarle chingazos con mi papelito impreso sobre piel de cerdo. O bueno ya ha de ser todo digital, como todo. Salir a pedir trabajo como alguna mamada que sí pague mas o menos o algo que pueda desarrollar una chaqueta de las que me hace pensar aprendí en la escuela.
Todos vamos a la academia por una mamada u otra: presión social, familiar, laboral, personal. Siempre hay algún baboso presionándonos y finalmente somos nosotros mismos. A tener lo que todos tienen, al menos la mayoría de las personas que conocemos de nuestra edad. A completar, a lograr un grado máximo de estudios. A sentirse muy docto, muy sensible y dedicado. A sentirse funcional para la sociedad en la que fuimos traídos. Para regresar todo lo que nos ha dado esta civilización llena de violaciones, asaltos, corrupción, censura, agresiones y discursos diametralmente opuestos que no podemos tolerar. Vamos a que nos (con/trans/de/in) formen y nos den unas palmaditas en la espalda o la choya, nos digan eso, buen chico, bien hecho, bien invertido tu tiempo. Algunos otros casi no vamos, pero seguimos este jueguito pendejo de hacer como que aprendemos y entregamos algo y finalmente pedir ese mismo papel del que renegamos tanto y tomar esas amistades (conexiones) que tomamos e ilusamente pensar que ahora sí somos distintos que cuando entramos, que somos mejores, que ha valido la pena.
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
Porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la mieles o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales coseché siempre rosas.
…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas; mas no me prometiste tan sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas…
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Desperté sin sueño y un poco encandilado, con el estómago vacío y la sensación de que llevaba demasiados días seguidos pisteando de una forma desmedida Cuando subí al carro el olor a mota era penetrante, para un consumidor obsesivo fue reconfortante. Rastros de pasto verde y algunos motes del polvo blanco de la otra noche. Mi estómago rugió. Como ese león que ha estado mucho tiempo cautivo en un pequeño circo, haciendo la función de los que tienen para pagar unos tontos pesos y suficiente poco corazón para disfrutar ver un animal domado. La estática del radio me reventaba pero pegado al celular no podía pensar en una canción particular para recitar en mi mente, para consolarme de mi mísera existencia. El ciclo en que todo se repite. Todos los días son jueves cuando tengo suerte. A veces siempre son domingos. Desolados y aburridos domingos.
La vida es una viaje no una estación, Saca tu memoria de esa prisión, Se que hay bonitos recuerdos pero no es de cuerdos tener recuerdos por obsesión. El tiempo aquí es como el pantalón de un niñito, Bien cortico y repleto de caca, Empaca tus sentimientos y llévalos en un bolsito Hasta que el tiempo te diga donde se sacan. La vida es una viaje no una estación, Saca tu memoria de esa prisión, Tu vida es una película que ahorita es que comienza Así que luces cámara y acción.
Hey, hace rato que no nos veíamos, Mucho ha pasado desde aquella velada, Sin embargo te esperaba aunque sin ansias Porque se que en las nostalgias llegas y no dices nada. Te metes en mi cama, mi cerebro indagas Hasta que no puedo ya ignorarte haga lo que haga, Ha pasado mucho tiempo, Señora inspiración muza y dueña de mis buenos sentimientos. La invito a tomarse uno, fumarse un cigarrillo como niños Que juegan a ser maduros, Y como un conjuro limpiar la rabia de mi pecho Con palabras que al rimarlas me hacen sentir satisfecho. Al menos por un ratico, hasta que me despierte en esa realidad De la cual soy convicto, como la rutina, como las doctrinas, Como tantas cosas que me hacen pensar que estoy en ruinas. Nacer, crecer, reproducirse, morir, pues estar vivo no es Precisamente igual a vivir. Estoy enloqueciendo y tanto que quisiera No haber descubierto siento que soy un muerto que vive encubierto. Cada vez mis canciones son mas complicadas, porque yo a veces Me complico por nada, mi mente es mi peor enemiga (aja), me dijo Te diré lo que es mentira sin pensar el daño que me haría. Vivimos Entrenando para hacer dinero o estudiando cosas que a veces ni Siquiera queremos, esculpiendo nuestros cuerpos pa’ estar buenas Y buenos pues sabemos que pa’ ver corazones todos son ciegos. El orgullo y el ego hablando de felicidad si ni siquiera saber que Queremos, todos quieren la jeva mas buena, camioneta nueva, pero ¿Y la felicidad qué? Como dice el tema. Admito que a veces me Cansa luchar, y quisiera dormir para jamás despertar pero recuerdo Esos momentos que varias veces me dieron aliento y que me hacen Agradecer cuando despierto.
La vida es un barco entre un avión, Que no se detiene, la vida no es una estación. Gracias por enseñarme lo que debo mejorar Y saber que no a todo el mundo se debe pedir perdón. El mundo da mas vueltas que un trompo borracho, Y los que están arriba en dos se pueden ir pa’ abajo. Cuando yo me muera lancen un lápiz en la caja e’ madera Y no dejen pasar a los que en vida no quiera. Na’, sírvete otro querida, Porque siento que tengo un perro dentro del pecho todavía, Arrancando cables, orinándose en las vías que conectan la Circulación con mi psicología. Como he vivido mi vida, trate bien a varias putas y trate mal A quienes me querían, he consumido drogas solo por aparentar Hasta que supe la definición de lo que es ser real. A veces bien y a veces mal, pero si de algo estoy seguro es que A mi nunca me podrán enviar, Pa’ las zonas donde los hipócritas deban pagar su tormento Porque digo la verdad hasta cuando miento. Y si miento es porque ignoro, por hablar sin pensar Pero nunca por querer cuadrar con todos, Porque no soy monedita de oro, Me enseñaron a ser sincero para que me crean cuando salga el lobo. Tengo un tobo de lágrimas casi vacio y Experiencias tengo pa’ llenar un río. Pasado pisado, arrecho pecho, pa’ lante es pa’ allá, Y pa’ atrás ni pa’ saludar a los mios. El rap es una porquería cuando deja de ser arte, Por eso en parte odio que me digan rapero, Yo soy Tyrone A.K.A Canserbero, Apasionado el chamo que hace poesía a los sinceros. Hay muchos que les cuesta probar mi trabajo porque son tan Simples que no entienden un carajo, este tema es pa’ escucharlo borracho, Viendo al piso y en silencio como recién regañado a un muchacho. Me preguntan como escribes esas cosas, Mira hermano mi día a día no es color de rosa, Así como beso y le hago el amor a las hermosas Tengo versos que vive tocándose con mi prosas. Como moneda en alta mar, como aguja en un alto pajar, Perdí la tranquilidad por tanto pensar, Hay temas míos hechos para que me eduquen Para cuando esté en tarima me aconsejen de retruque. Piensa bien cuando con una idea te encuques, No vaya a ser que estés defendiendo falsos y te ‘esnuques. Luces, cámara y acción así es la vida zen, Tragedia, comedia y ficción.
La vida es una viaje no una estación, Saca tu memoria de esa prisión, Se que hay bonitos recuerdos pero no es de cuerdos tener recuerdos por obsesión. El tiempo aquí es como el pantalón de un niñito, Bien cortico y repleto de caca, Empaca tus sentimientos y llévalos en un bolsito Hasta que el tiempo te diga donde se sacan. La vida es una viaje no una estación, Saca tu memoria de esa prisión, Tu vida es una película que ahorita es que comienza Así que luces cámara y acción.
Es triste pero cierto, Conocemos a las personas cuando por ultimas veces las vemos, Unas porque hacen falta cuando se nos fueron Y otras que se alejan cuando en alguna desgracia caemos, Pero borrón y cuenta nueva la vida es una sola Y siempre saldrá el sol después que llueva, Lástima que hay cosas que de la mente no salen Y que te obligan a no ver igual a los que creías que valen, Pero dale que nadie va a esperar por ti, El mundo no se va a parar porque tu te sientas así, A veces caminamos como si dos manos por los lados de la cara Taparan lo que tienes al lado. Quien sabe y alguien nos ve igual como aquí vemos, Hormiguitas que se están riendo al ver lo mal que actuamos. Hermano la tierra es un grano, o quizás medio grano, Algún desierto donde habitamos. Reímos y lloramos, caemos nos levantamos, Disfrutamos lo bueno aprendemos de lo malo, Los obstáculos son una piñata que hay que darle palo Aunque tengamos los ojitos requete vendados. Y yo te entiendo porque también lo he vivido, El mundo esta lleno de gente que camina sin sentido, Se te hace duro pensar que exista otro ser vivo que valga la pena Entregarle tus latidos. Ya sea para procrear o a ser amigos, Pero si a ver vamos no vamos tal cual como nacimos, solitarios, Sin joyas ni vestidos a veces enfermos sin poder recordar lo vivido. Mientras me escuchas hay gente haciendo el amor, Gente haciendo guerra, gente agonizando a lo mejor, Gente haciéndose preguntas y dándose golpes de pecho Por gente que simplemente no les duele lo que ha hecho. Imparable solo el tiempo como el agua derramada, Como cicatriz de una puñalada, Los finales son un bingo pero deja de pensar Que el destino es como en los cuentos de hadas. Trata de salvar lo que valga la pena, y bota lo que ya no sirva, Bótalo aunque te duela preocúpate por ti y disfruta plenamente Mientras puedas porque lo único seguro es que te mueras.
La vida es una viaje no una estación, Saca tu memoria de esa prisión, Se que hay bonitos recuerdos pero no es de cuerdos tener recuerdos por obsesión. El tiempo aquí es como el pantalón de un niñito, Bien cortico y repleto de caca, Empaca tus sentimientos y llévalos en un bolsito Hasta que el tiempo te diga donde se sacan. La vida es una viaje no una estación, Saca tu memoria de esa prisión, Tu vida es una película que ahorita es que comienza Así que luces cámara y acción.
Tengo una soledad tan concurrida tan llena de nostalgias y de rostros de vos de adioses hace tiempo y besos bienvenidos de primeras de cambio y de último vagón.
Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión por colores tamaños y promesas por época por tacto y por sabor.
Sin temblor de más me abrazo a tus ausencias que asisten y me asisten con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras de noches y deseos de risas y de alguna maldición.
Mis huéspedes concurren concurren como sueños con sus rencores nuevos su falta de candor yo les pongo una escoba tras la puerta porque quiero estar solo con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos mira a otra parte con sus ojos de amor que ya no aman como víveres que buscan su hambre miran y miran y apagan mi jornada.
Las paredes se van queda la noche las nostalgias se van no queda nada.
Ya mi rostro de vos cierra los ojos y es una soledad tan desolada.
Ocho personas max se turnan para escucharse y aplaudirse Este juego de pretensiones nunca ha de acabar Siempre habrá alguien más queriendo intentarlo Lograr que la sala quede en silencio por un segundo Y al siguiente todo estalle
en aplausos O risas La solemnitud del silencio Contrasta con el Desenfrén de los simulacros Complacidos queremos menos música Para escuchar Otro discurso Con voz y palabras Cuál es el fin de hablar así ¡las palabras significan lo mismo en MAYÚSCULA Y MINÚSCULA! TODOJUNTO Y sepa ra do.
Imagen destacada: Al Alcance de todos. Oliveiro Girondo.
Automovilista en vacaciones recorre las montañas del centro de Francia, se aburre lejos de la ciudad y de la vida nocturna. Muchacha le hace el gesto usual del auto-stop, tímidamente pregunta si dirección Beaune o Tournus. En la carretera unas palabras, hermoso perfil moreno que pocas veces pleno rostro, lacónicamente a las preguntas del que ahora, mirando los muslos desnudos contra el asiento rojo. Al término de un viraje el auto sale de la carretera y se pierde en lo más espeso. De reojo sintiendo cómo cruza las manos sobre la minifalda mientras el terror poco a poco. Bajo los árboles una profunda gruta vegetal donde se podrá, salta del auto, la otra portezuela y brutalmente por los hombros. La muchacha lo mira como si no, se deja bajar del auto sabiendo que en la soledad del bosque. cuando la mano por la cintura para arrastrarla entre los árboles, pistola del bolso y a la sien. Después billetera, verifica bien llena, de paso roba el auto que abandonará algunos kilómetros más lejos sin dejar la menor impresión digital porque en ese oficio no hay que descuidarse.