«Can’t stand loneliness
Shit night life
Been trying not to laugh though
You won’t get money
From doing what you loving»
I love this song so freaking much since ever. Me recuerda mucho a la película de Antz (hormiguitaz).
«Can’t stand loneliness
Shit night life
Been trying not to laugh though
You won’t get money
From doing what you loving»
I love this song so freaking much since ever. Me recuerda mucho a la película de Antz (hormiguitaz).
Just Keep On Going.
Soul Sacrifice played by Santana in 1969 this video shows the live concert on HQ, I love watching the expression, everything on this is priceless.
Todos vemos la muerte
Y sentimos el dolor
Lo pasan todos los días por la televisión
¿Tiene alguien algo qué decir?
¿Queda alguien que aún crea en el amor?
NO DISPONIBLE En la oscuridad no reconozco mi espacioSolo me tomé tres chelas antes de acostarme en un cama ajenaTodas las camas me son ajenas cuando estoy asíY busco desesperadamente terminarlo todoUna réplica sin remitentePero sé que lo leerásDe alguna forma debe llegar a tiAndy me dijoDespués de analizar mis textos yMis explicaciones constantes aSigue leyendo «Remitente y destinatario»
Quizás el amor sea un juego de interpretaciones
De sombras y señas entre dos foráneos que hablan una lengua que poco conocen
En una tierra ingobernable
Entre espacios que llamas cama
Y gente que llamas gente
Con un sonido dulce
Decides pedir asistencia
Para que te den un poco de atención
Que tanto te hastía
Te levantan los brazos de un ser que te adula en tu mediocridad
En tu rutina de dormir y comer
De contemplar el viento que también es un río
En la pandemia, el uso desbordado de redes sociales y correo electrónico añadió una brutal acumulación de basura de palabras sobre el bagaje ya existente, cuyos límites aún no dimensionamos. Al morir, nuestra huella de lenguaje se queda en un lugar no-físico, pero incuestionable. ¿Cómo se reflejan estas preocupaciones en la literatura?
Cátedra Extraordinaria Carlos Fuentes de Literatura Hispanoamericana.
Sede
Sala de Conferencias MUAC
En la luz enloquecida
Mañana engañarás a tu propia juventud
A tu gran juventud luciérnaga
Los ecos solos harán moldes de todos los lugares que existieron
Y en la infinita vegetación transparente
Te pasearás con la celeridad
Que se pide a los animales de los bosques
Acaso te desgranes entre mis despojos
Sin verlos lo mismo que uno se arroja sobre un arma fluctuante
Pero yo perteneceré al vacío semejante a los Peldaños
De una escalera cuyo movimiento se llama muy penoso
Para ti los perfumes desde entonces los perfumes prohibidos
Lo angélico
Bajo el musgo esponjoso y bajo tus pasos que no existen
Mis sueños serán vanos y formales como el rumor de los
párpados del agua en la sombra
Me introduciré en los tuyos para sondear la profundidad
de tus lágrimas
Mis llamadas te dejarán dulcemente vacilante
Y en el tren hecho de tortugas de hielo
No tendrás que tirar de la señal de alarma
Llegarás sola a esta playa perdida
Donde una estrella descenderá sobre tus equipajes de arena
Lidice fue destruída por los oprimistas nazis el 10 de junio de 1942. Mataron como 300, 400 personas (¿quién es tan desalmado para redondear?) yo no sé el número con exactitud, no sé en qué confiar. Mataron a todo un pueblo, lo hicieron cenizas. Un puñado de corazones latiendo se volvieron un puñado de polvo quieto. Mi abuelo Juan decidió ponerle así a su hija más grande. A la primera hija de Victoria que sin duda no se opuso demasiado. Eso fue para ellos, y ha sido para todos a mi parecer: rebelde y libre, con ideales fuertes por
Los detectives salvajes, la Literatura de la Onda de la que José Agustín y Parmenides García Saldaña eran parte, así como la Memética como lo plantea Richard Dawkins en su libro El gen egoísta. Influenciada de igual forma por el existencialismo de Hesse de Dostoievsky, el periodismo Gonzo.