En la muerte prematura de los justos
en la fugacidad del coito & sus centellas
en el verbo animal
en la imaginación-rizoma
en los textos del saber tan destetado
En la raja de los mundos
yo me caigo
Concentrado en el incendio de mis poros
En este alcohol-maleza que me cimbra
en el ojo infinito de mis huellas
en el furor salvaje del desmadre
Archivo del autor: A. Aguilar Larios
A GLORIA. Salvador Díaz Mirón
¡Alumbrar es arder! ¡Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma!
La perla brota del molusco herido
y Venus nace de la amarga espuma.
Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan… ¡Mi plumaje es de esos!
LOS PERROS ROMÁNTICOS. Roberto Bolaño
En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
LA VOZ DEL INVÁLIDO. Antonio Plaza Llamas
El apuesto garzón, el casi niño,
con marcada humildad escucha atento
al anciano, que lleno de cariño
le dice así con paternal acento:
II
Con que, Andrés, ¿vas a partir?
¿Se torna el rapaz en hombre?
¡Bien!… Escucha y no te asombre,
Andrés, lo que vas a oír.
ES OLVIDO. Nicanor Parra
Juro que no recuerdo ni su nombre,
Mas moriré llamándola María,
No por simple capricho de poeta:
Por su aspecto de plaza de provincia.
¡Tiempos aquellos!, yo un espantapájaros,
Ella una joven pálida y sombría.
Desengaño de las mujeres. Francisco de Quevedo
Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.
«Al menos dejemos flores y cantos» (canto nahuatl de Nezahualcoyotl)
¿que dejaré cuando me vaya?
¿que dejaré en esta tierra?
¿que hará mi corazón?
no venimos en vano
a vivir en este mundo
al menos dejemos flores,
al menos dejemos cantos
Oda a L.A mientras pienso en Brian Jones, Fallecido. Jim Morrison
Soy residente de una ciudad
Acaban de elegirme para el papel de
Príncipe de Dinamarca
Pobre Ophelia
Todos esos fantasmas que él nunca vio
Flotando a la fatalidad
en una vela de hierro
Regresa, valiente guerrero
al buceo
en otro canal
Piscina de caliente mantequilla
¿Dónde está Marrakech?
Bajo las cataratas
la furiosa tormenta
donde los salvajes cayeron
al final de la tarde
monstruos rítmicos
Libertad. Paul Éluard
Sobre mis cuadernos de colegial Sobre el pupitre y los árboles Sobre la arena sobre la nieve Escribo tu nombre
Sobre todas las páginas leídas Sobre todas las páginas en blanco Piedra, sangre, papel o ceniza Escribo tu nombre
Sobre las imágenes doradas Sobre las armas de los belicosos Sobre la corona de reyes Escribo tu nombre
Sobre la selva y el desierto Sobre los nidos sobre las retamas Sobre el eco de mi infancia Escribo tu nombre
¿Qué putas puedo? Jaime Sabines
¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Qué puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Qué puedo con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
