Narrando vidas

—¿De qué murió?— le pregunté, como si por un momento fuera ignorar la razón de la muerte. Hoy en día todos mueren de lo mismo: de mala suerte. Que si una bala perdida, que si un infarto al corazón, que si una enfermedad nueva y poco estudiada, últimamente una ocurrencia, una buena historia para unSigue leyendo «Narrando vidas»