Jueveses y Domingoses

Desperté sin sueño y un poco encandilado, con el estómago vacío y la sensación de que llevaba demasiados días seguidos pisteando de una forma desmedidaCuando subí al carro el olor a mota era penetrante, para un consumidor obsesivo fue reconfortante. Rastros de pasto verde y algunos motes del polvo blanco de la otra noche.Mi estómagoSigue leyendo «Jueveses y Domingoses»

De la vida como película y su tragedia comedia y ficción. CANSERBERO

El rap es una porquería cuando deja de ser arte,
Por eso en parte odio que me digan rapero,
Yo soy Tyrone A.K.A Canserbero,
Apasionado el chamo que hace poesía a los sinceros.
Hay muchos que les cuesta probar mi trabajo porque son tan
Simples que no entienden un carajo, este tema es pa’ escucharlo borracho,
Viendo al piso y en silencio como recién regañado a un muchacho.

Rostro de vos. Mario Benedetti

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Los locos somos otro cosmos. Oscar de la Borborlla

Doctor, los locos sólo somos otro cosmos, con otros otoños, con otro sol. No somos lo morboso; sólo somos lo otro, lo no ortodoxo. Otro horóscopo nos tocó, otro polvo nos formó los ojos, como formó los olmos o los osos o los chopos o los hongos. Todos somos colonos, sólo colonos. Nosotros somos los locos, otros son loros, otros, topos o zoólogos o, como vosotros, ontólogos. Yo no los compongo con shocks, no los troncho, no los rompo, no los normo…

A veces. José Agustín Goytisolo

A veces

alguien te sonríe tímidamente en un supermercado

alguien te da un pañuelo

alguien te pregunta con pasión qué día es hoy en la sala de espera del dentista

alguien mira a tu amante o a tu hombre con envidia

alguien oye tu nombre y se pone a llorar.

No he inventado nada. Carlos Higuera

No es que yo haya inventado este idioma
de agua y tardes, ruidos
y zumbidos primitivos
No inventé todos estos recuerdos y piedras de colores
ni el color rojo de una rosa fresca
No he inventado los largos caminos
los angostos y despoblados días
No inventé nada
cuando llegué el mundo ya era amargo
había un reguero de sangre y
polvo en los sueños.